jueves, 19 de febrero de 2009

El diablo en el cuerpo

No lo subrayé, pero doblé las puntitas de las hojas.

La felicidad es egoísta.

Será que el amor es la forma más violenta del egoísmo, pues, al buscar una razón para mi turbación, me di cuenta de que estaba celoso de nuestro hijo, al que Marthe mentaba aquel día más que a mí.

En resumidas cuentas, me alegraba de haber conocido por unos instantes el dolor. Al menos, eso creía.

Mis celos la seguían hasta la tumba y por ello anhelaba que no hubiese nada más después de la muerte. Siempre resulta insoportable que la persona amada esté rodeada de mucha gente en una fiesta a la que no asistimos nosotros. Mi corazón tenía una edad en que todavía no se piensa en el porvenir. Si, más que un mundo nuevo donde reunirme un día con ella, lo que yo deseaba para Marthe era la nada.

miércoles, 18 de febrero de 2009

-Y si pudieras viajar ya mismo a cualquier parte del mundo, esta noche, ¿a dónde irías?
-Londres.
(silencio)

-¿Y vos?
-A cualquier lugar en donde exista sólo la noche, como en la antártida, y ver la aurora boreal.
-¡Ja, ja, ja! ¡Como la primera vez que nos dimos un beso!



-María, yo creo que ese día nos dimos cuenta que nos ibamos a terminar enamorando.

domingo, 15 de febrero de 2009

y soy sinestésica.

hola, no sé

es que no sé si soy celosa, pero ya se me pasó lo de y bueno, es su vida, yo no puedo hacer nada, no le puedo decir qué hacer, me tengo que conformar con lo que me da, que es muchísimo, y a veces lo malo tal vez es sólo mi paranoia, pero te juro que no lo puedo evitar. y encima me cagué la vida cuando agarré de nuevo héroes y tumbas y me di cuenta que estoy muy enferma o por ahí es algo normal. por esa insaciable sed que los enamorados tienen de oír todo lo que de alguna manera puede referirse al ser que aman. es siniestro y me pasa cada vez más. al prinicipio tal vez no era importante, o no nos conocíamos, o no me daba miedo perderlo, pero ahora cada día que pasa siento cada vez más fuerte esa necesidad de saber más y escabullirle en la cabeza. me prometí no volver a comportarme como una de esas mujeres. qué te pasa? te pasa algo? después me doy cuenta que quería saber menos (y me da miedo que se entere que sé algo)
desde que descubrí ese blog y leí las palabras que le decían a alejandra cuando la garchaban o la hacían feliz, se me metió el morbo adentro, asique ya sé que no lo voy a poder parar de leer hasta dentro de unos meses, aunque la información sea inútil, pero hoy me comprometo a darle menos importancia, que de verdad no la tiene! pero mi paranoia y el 60% de mí creen que sí.
cuando me enamoro me pasa esto. yo te juro que trato de ser lo menos rara y lo más distinta posible.